QUIZÁ ESTE MOMENTO...

QUIZÁ ESTE MOMENTO...
La vida es un discurrir de momentos. Suelen sucederse sin que apenas reparemos en lo que nos están ofreciendo. Y, sin embargo, en algunas ocasiones, alguno de ellos, se hace presente y nos hace ser conscientes de nuestra propia existencia...

domingo, 7 de diciembre de 2014

FLORES PEQUEÑAS


Fueron un simple detalle de la hermana de una amiga que había recogido unos pequeños ramilletes de flores de su jardín y que se apresuró a darnos justo cuando nos estábamos subiendo en el coche para irnos de vuelta a casa.
Era un ramito tan pequeño que no encontré jarrón adecuado y tuve que optar por ponerlas en un tarro de conservas ya vacío. 
Cuando las vi allí colocadas, tan sencillas, tan cada una a su aire, haciendo burla a las perfectas simetrías... me parecieron deslumbrantes. Y las fotografíe para que esa vida tan efímera que poseían se perpetuase en el tiempo.


sábado, 6 de diciembre de 2014

LA UNIÓN HACE LA FUERZA...AÚN

Nadie como Steinbeck supo reflejar el valor que supone para un hombre, para cualquier persona humana, enfrentarse a las adversidades de la vida. Así lo refleja en "Las uvas de la ira", obra que recibió el premio Pullitzer en 1940, esa gran novela que al hablarnos de la gran crisis americana de 1929 nos está hablando de la gran crisis del mundo actual. Una ira que no es sino coraje... El coraje de todos aquellos que se unen para luchar por la dignidad. 


"La lluvia dejó de caer. En los campos quedó el agua, reflejando el cielo gris y la tierra susurró con el agua en movimiento. Y los hombres salieron de los graneros y los cobertizos. Se acuclillaron y contemplaron la tierra anegada. Callaban. Y a veces hablaban muy quedamente.
No hay trabajo hasta la primavera. No hay trabajo.
Y si no hay trabajo...no hay dinero ni comida".

"Las mujeres miraron a los hombres, los miraron para ver si al final se derrumbarían. Las mujeres permanecieron calladas, de pie, mirando. Y en donde un grupo de hombres se juntaba, el miedo dejaba sus rostros y la furia ocupaba su lugar. Y las mujeres suspiraron de alivio porque sabían que todo iba bien, que esta vez tampoco se irían abajo; y que nunca lo harían en tanto que el miedo pudiera transformarse en ira".

"Decía que una vez se fue al desierto a encontrar su propia alma y descubrió que no tenía un alma que fuera suya. Que descubrió que sólo tenía un pedacito de una enorme alma. Decía que el desierto no servía de nada porque su pedacito de alma no servía a menos que estuviera con el resto, a menos que estuviera con el resto y estuviera entera. Es curioso lo que recuerdo. Ni siquiera me daba cuenta de que estuviera escuchando. Pero ahora sé que un hombre no sirve para nada si está solo"


miércoles, 3 de diciembre de 2014

DESAPRENDER


"Desaprender la mayor parte de las cosas que nos han enseñado es más importante que aprender"

EDUARDO PUNSET



CORRUPTOS



Estamos como anestesiados, como si nos hubiesen administrado algún fármaco relajante que anulase nuestra capacidad de protesta, de rebeldía. No se entiende  con todo lo que está pasando que no demos un golpe en la mesa y nos levantemos con un "basta ya" cuando nos están robando y arrebatando la dignidad. ¿Cuántos meses llevamos con noticias sobre políticos que cobran parte de sus sueldo en dinero de caja B, que se forran a base de comisiones, que malgastan y derrochan en su propio beneficio el dinero público, y que alardean de ser personas honestas, personas en las que se puede confiar, personas que no hacen sino pensar en el bien de todos los ciudadanos, en tu bien, y en el mío? 
Es para vomitar.
Y el que salga todo a la luz no es consecuencia de una política del gobierno intentando acabar con los corruptos. Eso es lo que dicen para salvar la situación. Creo más bien que hay tanta mierda que ya es imposible contenerla, que se asoma sin querer por cualquier entresijo socio-económico al que se mire con un poco de atención porque huele a distancia, porque debajo del traje impecable hay una suciedad en la piel que resulta repugnante. 
Lo peor es que esa falta de higiene, de limpieza, afecta a todos los que de una manera u otra ejercen cierto poder: los políticos de derechas y los de izquierdas, los sindicalistas, los banqueros, los empresarios...
Me asusta pensar que son ellos mismos los que ahora quieren librarnos de ese mal, de esa epidemia incontrolada de avaricia, los que nos intentan tranquilizar con recetas que siguen oliendo a mentira y a desfachatez, los que quieren destruir todo atisbo de aire fresco tachándolo de populismo, los que siguen pensando que nos convencerán de nuevo "porque ellos lo valen".
Pero lo que más miedo me da es que nos lo creamos, que sigamos siendo cómplices.



martes, 2 de diciembre de 2014

UNA MATTINA (Ludovico Einaudi)





REENCUENTRO



En ocasiones la vida te regala episodios ingratos que te alejan de aquello que forma parte de tu propia esencia, que te dejan en el abismo de la pérdida, y que consiguen que por un tiempo dejes de creer en ti misma. 
Se instala entonces en el alma una especie de soledad estéril que intentas comprender para seguir adelante, para no zozobrar, para no dejarte engañar por esas circunstancias hostiles: se crea la necesidad del reencuentro, de la reconciliación con una misma, de la aceptación.
Y lleva tiempo... Pero se consigue.
Se logra casi sin darnos cuenta, percibiendo pequeños detalles, sorprendiéndonos con una risa franca que sale de las entrañas, percibiendo como un privilegio esos momentos de soledad que antes nos acongojaban, sonriendo a la vida porque sí... Se logra cuando un día cualquiera, paseando por la playa al anochecer, descubres que tienes ganas de llegar a casa y sentarte delante del ordenador y escribir, escribir, escribir...
Escribir que la playa estaba casi desierta, que soplaba el aire, que no hacía frío, que el cielo se estaba tiñendo de añil, que la iglesia al final del paseo era un foco de oro en la caída de la tarde, que olía a mar, que las olas susurraban lentamente algo... "¡Charo, bienvenida, que  hermoso es el reencuentro!"
Sí, es hermoso.


domingo, 26 de octubre de 2014

EL DISCURSO DE CADDY ADZUBA

DISCURSO ÍNTEGRO DE CADDY ADZUBA, PREMIO PRÍNCIPE DE ASTURIAS DE LA CONCORDIA 2014


"Con profunda gratitud y gran humildad me presento ante ustedes en este día, para darles las gracias desde lo más profundo de mi corazón. Mediante este prestigioso galardón, han elegido reconocer la labor pacífica de lucha contra la violencia sexual de la que son víctimas las mujeres en tiempos de guerra, en la zona oriental de la República Democrática del Congo, y la lucha contra la pobreza.
Honorables miembros del Jurado, acepten nuestro sincero agradecimiento por esta distinción. Es un gran honor para mi humilde persona. Hubiese querido que este honor fuera recibido por las miles de mujeres congoleñas, víctimas de la guerra y de la violencia sexual y despojadas de todo honor desde que sus cuerpos fueron transformados en campos de batalla. Y quiero compartir este honor con las mujeres activistas de todo el mundo, y en especial con las de la República Democrática del Congo que, día y noche, luchan para defender los derechos humanos, con el exclusivo fin de establecer la justicia.
Majestades, distinguidos invitados, señoras y señores:
Hoy, la mujer congoleña víctima de los conflictos armados, violentada y violada, ha perdido toda su dignidad y vive en la deshonra. Ella, cuyos órganos genitales fueron sometidos a los ultrajes más viles, condenada a la esclavitud sexual y rechazada por su propia comunidad, lleva 18 años sufriendo: 18 años de tortura, 18 años de destrucción, 18 años de huida errante y desplazamiento, 18 años de pobreza extrema.
Los niños nacidos de esta atrocidad que es la esclavitud sexual en tiempos de guerra, son a su vez víctimas de violaciones cuando son niñas, y reclutados a la fuerza en las bandas armadas cuando son niños: un círculo vicioso de sufrimiento y desolación que pone directamente en peligro el futuro de la nación congoleña, a causa de los miles de niños sin educación y traumatizados por los horrores de la guerra.
Majestades, distinguidos invitados, señoras y señores:
No es secreto para nadie. Varios informes de Organizaciones No Gubernamentales internacionales y de expertos de las Naciones Unidas han denunciado la masacre organizada y planificada en el este de la República Democrática del Congo. Los diversos encuentros de paz y acuerdos firmados por el gobierno congoleño y los beligerantes nos llevaron a confiar en un final inminente del conflicto. Pero, lamentablemente, las mujeres siguen siendo violadas, los niños siguen siendo reclutados a la fuerza en los grupos armados, las familias siguen errando por los caminos del exilio, aldeas enteras siguen siendo incendiadas, los bienes de la población siguen siendo saqueados.
No, nuestra guerra no ha terminado. Estamos en guerra. Una guerra que, intencionadamente, se ha relegado en el olvido.
Ante esta situación, nos tenemos que preguntar: ¿Por qué esta guerra? ¿Por qué tanto sufrimiento para las mujeres violadas? La paz y la dignidad humana, ¿son un lujo para las mujeres pobres? ¿Están condenadas a sufrir los horrores de una guerra que no han planificado ellas?
Estas preguntas atañen a todos los que estamos aquí en esta sala. Las causas del conflicto en la República Democrática del Congo son múltiples y los actores, responsables directos e indirectos, se conocen y han sido detallados en los informes que he mencionado. De ellos se desprende que la República Democrática del Congo es víctima de la inmensa riqueza de su subsuelo.
Permítanme pedir cuentas a ciertas empresas multinacionales que, en busca de sus propios intereses, han contribuido a asolar a sangre y fuego este gran y hermoso país de Congo, arrebatándoles así la vida a más de 6 millones de personas y su dignidad y su honor a más de 500.000 mujeres violadas.
Majestades, distinguidos invitados, señoras y señores:
¿Durante cuánto tiempo más vamos a seguir insensibles al dolor de las mujeres violadas en la República Democrática del Congo?
Las mujeres congoleñas heridas en cuerpo y alma, reclaman justicia y reparación; que se persiga tanto a los autores indirectos y ocultos en la sombra, como a los autores directos y materiales. Es justo y necesario que todos aquellos que financian y alimentan este horror por razones económicas respondan de sus actos.
España, uno de los países europeos que ha vivido los horrores de la dictadura en un pasado reciente y que ha logrado construir en tan poco tiempo un país de derechos humanos, en el que los derechos de las mujeres se respetan a escala nacional e internacional, un remanso de paz, un país de justicia... España –decía− sabrá intervenir con todo su peso ante la comunidad internacional en favor de esas mujeres congoleñas que sólo piden poder vivir en paz en su país y satisfacer las necesidades de sus hijos.
Esta justicia requiere instituciones fuertes y competentes. Por ello sugerimos que se cree un Tribunal Penal Internacional (TPI) para la República Democrática del Congo como el que se creó para Ruanda. De manera que los crímenes cometidos contra las mujeres congoleñas en estos últimos 18 años no queden impunes y para reforzar al mismo tiempo el mandato de la Corte Penal Internacional.
Majestades, distinguidos invitados, señoras y señores:
El prestigioso Premio Príncipe de Asturias de la Concordia con el que nos han honrado, es para nosotros una gran oportunidad de difundir aún con más fuerza y proyección nuestros mensajes de sensibilización y nuestras alegaciones. Este premio servirá de altavoz para la defensa de la causa de las mujeres violadas en el mundo en general y en particular en la República Democrática del Congo.
Por ello queremos dar las gracias muy sinceramente: a la Corona de España por haber instaurado este Premio Príncipe de Asturias; a los miembros del jurado por haber confiado en nuestra causa; a las organizaciones que han presentado nuestra candidatura a este galardón; a las Organizaciones de la sociedad civil española que nos han apoyado y acompañado en nuestra sensibilización a nivel internacional.
Sin olvidar claro el muy importante papel que desempeñan las Radios de Paz en la República Democrática del Congo, a los periodistas que han dado su vida en conflictos, como Julio Anguita Parrado, y en especial a Radio Okapi, que son un buen ejemplo de esta labor.
Permítanme concluir mi mensaje con un poema español que dice: «Necesitamos dos manos para escribir , dos para acariciar, dos para aplaudir y todas las manos del mundo para la paz».
Unan, pues, sus manos a nuestras manos para que podamos reconstruir la paz y la concordia en la República Democrática del Congo, y devolver su honor y su dignidad a las mujeres violadas.
Muchas gracias."




jueves, 16 de octubre de 2014

EN BRUJAS

Llegamos a media mañana con la idea de quedarnos a comer. El aire olía a estiércol de caballo y a agua remansada. El día, aunque gris, tenía una calidez que hacía agradable la idea de dar un paseo en barca y perderse después por las viejas calles adoquinadas. 
Mientras esperaba en el embarcadero, oyendo a lo lejos el bullicio de la gente, me fijé en la antigua belleza de las casas y no pude menos que acordarme de aquella tormenta que en el año 1134 trajo la prosperidad a la pequeña ciudad de Brujas: la fuerza del agua fue tal, que consiguió abrir un canal natural dejando una vía abierta hacia el Mar del Norte trayendo consigo el comercio y con él el maravilloso esplendor de Flandes. Quise imaginar que tuvo que considerarse una desgracia el hecho de que en el siglo XVI todo ello se viniera abajo cuando las aguas del canal empezaron a solidificarse con la consecuente desaparición del puerto.  Y sin embargo fue ese suceso, esa decadencia,  lo que contribuyó a preservar el casco histórico de Brujas hasta el día de hoy sin que apenas haya sufrido una transformación.
Surcando el agua, pensando en todo ello, me sentí agradecida. Ahí estaba yo, embelasada viajera, contemplando la herencia de la historia. Ciertamente todo es relativo. Buena suerte, mala suerte... nunca se sabe.