QUIZÁ ESTE MOMENTO...
QUIZÁ ESTE MOMENTO...
La vida es un discurrir de momentos. Suelen sucederse sin que apenas reparemos en lo que nos están ofreciendo. Y, sin embargo, en algunas ocasiones, alguno de ellos, se hace presente y nos hace ser conscientes de nuestra propia existencia...
La vida es un discurrir de momentos. Suelen sucederse sin que apenas reparemos en lo que nos están ofreciendo. Y, sin embargo, en algunas ocasiones, alguno de ellos, se hace presente y nos hace ser conscientes de nuestra propia existencia...
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lunes, 25 de marzo de 2019
37 PRIMAVERAS
Hoy es el cumpleaños de mi hija Alezeia... 37 primaveras. Ella dice que es una "vieyina", pero yo veo la niña que aún es de la mano de la mujer fuerte en la que se ha convertido... Una maravillosa persona sin miedo a las tormentas, acostumbrada desde demasiado pequeña a enfrentarse a ellas.
Y ahí está, escalando las paredes verticales de la vida, consiguiendo la calma de las flores de loto, diciendo al mundo que está aprendiendo a manejar su barco, recordando siempre que hay personas que merecen la pena, dando amor a todos los suyos (aunque le caiga la baba de forma especial con su abuelo y su hermana), regalando risas y conmoviendo con la ternura de sus lágrimas.
viernes, 26 de diciembre de 2014
domingo, 7 de diciembre de 2014
FLORES PEQUEÑAS
Fueron un simple detalle de la hermana de una amiga que había recogido unos pequeños ramilletes de flores de su jardín y que se apresuró a darnos justo cuando nos estábamos subiendo en el coche para irnos de vuelta a casa.
Era un ramito tan pequeño que no encontré jarrón adecuado y tuve que optar por ponerlas en un tarro de conservas ya vacío.
Cuando las vi allí colocadas, tan sencillas, tan cada una a su aire, haciendo burla a las perfectas simetrías... me parecieron deslumbrantes. Y las fotografíe para que esa vida tan efímera que poseían se perpetuase en el tiempo.
martes, 2 de diciembre de 2014
REENCUENTRO
En ocasiones la vida te regala episodios ingratos que te alejan de aquello que forma parte de tu propia esencia, que te dejan en el abismo de la pérdida, y que consiguen que por un tiempo dejes de creer en ti misma.
Se instala entonces en el alma una especie de soledad estéril que intentas comprender para seguir adelante, para no zozobrar, para no dejarte engañar por esas circunstancias hostiles: se crea la necesidad del reencuentro, de la reconciliación con una misma, de la aceptación.
Y lleva tiempo... Pero se consigue.
Se logra casi sin darnos cuenta, percibiendo pequeños detalles, sorprendiéndonos con una risa franca que sale de las entrañas, percibiendo como un privilegio esos momentos de soledad que antes nos acongojaban, sonriendo a la vida porque sí... Se logra cuando un día cualquiera, paseando por la playa al anochecer, descubres que tienes ganas de llegar a casa y sentarte delante del ordenador y escribir, escribir, escribir...
Escribir que la playa estaba casi desierta, que soplaba el aire, que no hacía frío, que el cielo se estaba tiñendo de añil, que la iglesia al final del paseo era un foco de oro en la caída de la tarde, que olía a mar, que las olas susurraban lentamente algo... "¡Charo, bienvenida, que hermoso es el reencuentro!"
Sí, es hermoso.
jueves, 16 de octubre de 2014
EN BRUJAS
Llegamos a media mañana con la idea de quedarnos a comer. El aire olía a estiércol de caballo y a agua remansada. El día, aunque gris, tenía una calidez que hacía agradable la idea de dar un paseo en barca y perderse después por las viejas calles adoquinadas.
Mientras esperaba en el embarcadero, oyendo a lo lejos el bullicio de la gente, me fijé en la antigua belleza de las casas y no pude menos que acordarme de aquella tormenta que en el año 1134 trajo la prosperidad a la pequeña ciudad de Brujas: la fuerza del agua fue tal, que consiguió abrir un canal natural dejando una vía abierta hacia el Mar del Norte trayendo consigo el comercio y con él el maravilloso esplendor de Flandes. Quise imaginar que tuvo que considerarse una desgracia el hecho de que en el siglo XVI todo ello se viniera abajo cuando las aguas del canal empezaron a solidificarse con la consecuente desaparición del puerto. Y sin embargo fue ese suceso, esa decadencia, lo que contribuyó a preservar el casco histórico de Brujas hasta el día de hoy sin que apenas haya sufrido una transformación.
Surcando el agua, pensando en todo ello, me sentí agradecida. Ahí estaba yo, embelasada viajera, contemplando la herencia de la historia. Ciertamente todo es relativo. Buena suerte, mala suerte... nunca se sabe.
Mientras esperaba en el embarcadero, oyendo a lo lejos el bullicio de la gente, me fijé en la antigua belleza de las casas y no pude menos que acordarme de aquella tormenta que en el año 1134 trajo la prosperidad a la pequeña ciudad de Brujas: la fuerza del agua fue tal, que consiguió abrir un canal natural dejando una vía abierta hacia el Mar del Norte trayendo consigo el comercio y con él el maravilloso esplendor de Flandes. Quise imaginar que tuvo que considerarse una desgracia el hecho de que en el siglo XVI todo ello se viniera abajo cuando las aguas del canal empezaron a solidificarse con la consecuente desaparición del puerto. Y sin embargo fue ese suceso, esa decadencia, lo que contribuyó a preservar el casco histórico de Brujas hasta el día de hoy sin que apenas haya sufrido una transformación.
Surcando el agua, pensando en todo ello, me sentí agradecida. Ahí estaba yo, embelasada viajera, contemplando la herencia de la historia. Ciertamente todo es relativo. Buena suerte, mala suerte... nunca se sabe.
domingo, 21 de septiembre de 2014
LOS GATOS (Charles Baudelaire)
Los fervientes amorosos y los austeros sabios
Aman igualmente, en su estación madura,
A los gatos fuertes y dulces, orgullo de la casa,
Que como ellos son friolentos y sedentarios.
Amigos de la ciencia y la voluptuosidad,
Buscan el silencio y el horror de las tinieblas;
El Erebo los habría tomado por sus corceles fúnebres,
Si pudieran doblegar al siervo su ferocidad.
Ellos sueñan y adoptan las nobles actitudes
De grandes esfinges alargadas en el fondo de las soledades,
y parecen dormir dentro de un sueño sin fin;
Sus reinos fecundos están llenos de chispas mágicas
Y de parcelas doradas, como una arena fina,
Que destellan vagamente en sus pupilas místicas.
domingo, 13 de abril de 2014
TAN-TÁN
Nunca pensé que le fuera a dar por ahí, que su faceta creativa, tan arquitectónicamente sustentada, se saliese de la ruta que tiene marcada para crear un espacio donde la imaginación, la tradición, la artesanía etnica y el trabajo de sus manos, se aplican en un apartado para nuevos diseños en la estetica de collares.
La base de sus creaciones la componen, como a ella misma le gusta indicar, piezas antiguas restauradas procedentes de la orfebrería afgana. Y para mí ha sido un descubrimiento. La historia reciente de este país asiático, que ha constituido un cruce de caminos a lo largo de la historia para la India, Irán y Asia Central con todo lo que ello supone a nivel de repercusión cultural, nos ha hecho olvidar que por debajo de la guerra y del fundamentalismo religioso subyace, en palabras de Christian Bulleux, "un país donde los cascos de los caballos golpean el suelo de la tierra y donde los hombres y las mujeres que hoy sufren nos envían una oración en silencio para que podamos entender y comprender la complejidad extrema de su cultura".
Estas piezas de metal antiguo nos hablan de la supervivencia de una civilización milenaria que también aporta su cuota de sabiduría para la paz y la fraternidad sobre la tierra. Piezas que hoy siguen saliendo de los yacimientos de barita, cromo, hierro, cobre, plomo, piedras preciosas y semipreciosas, azufre... y de las manos de los artesanos que las elaboran con métodos primitivos. Y son las poblaciones nómadas o seminómadas las que suelen llevar ese patrimonio cultural transformado en joyas muy complejas, ricas en colgantes y cadenillas, de dibujos geométricos, y apliques de piedras rojas, el color preferido por los nómadas por ser el símbolo directamente ligado a la sangre, a la fuerza vital...
Con la creación de Tan-tán, ha querido rescatar también el símbolo más antiguo: el collar. Ese círculo cerrado que siempre ha mantenido estrechas relaciones con la magia y con el poder. Ningún sacerdote o rey o poderoso hubo en la antiguedad que no lo llevara alrededor de su cuello, y aún hoy es uno de los motivos externos utilizado para aludir a la preeminencia social o política o religiosa.
Ella, con la habilidad para combinar las antiguas piezas de los orfebres, todas distintas y únicas, y las cuerdas y cordones de caucho y algodón, y jugando con los tamaños, los largos, los colores, las texturas, consigue acercarnos a una nueva concepción del diseño del adorno femenino... ancestral, mágico, distinguido, innovador.
Se llama Betsaida. La arquitectura es su proyecto de vida. La creatividad su estado natural. Sabe apreciar la belleza en la estética de las formas más sorprendentes...
Y cuando lea esto, sonreirá y me dirá: "te pierde la pasión de madre"...
(Contacto: tantancollares@gmail.com)
La base de sus creaciones la componen, como a ella misma le gusta indicar, piezas antiguas restauradas procedentes de la orfebrería afgana. Y para mí ha sido un descubrimiento. La historia reciente de este país asiático, que ha constituido un cruce de caminos a lo largo de la historia para la India, Irán y Asia Central con todo lo que ello supone a nivel de repercusión cultural, nos ha hecho olvidar que por debajo de la guerra y del fundamentalismo religioso subyace, en palabras de Christian Bulleux, "un país donde los cascos de los caballos golpean el suelo de la tierra y donde los hombres y las mujeres que hoy sufren nos envían una oración en silencio para que podamos entender y comprender la complejidad extrema de su cultura".
Estas piezas de metal antiguo nos hablan de la supervivencia de una civilización milenaria que también aporta su cuota de sabiduría para la paz y la fraternidad sobre la tierra. Piezas que hoy siguen saliendo de los yacimientos de barita, cromo, hierro, cobre, plomo, piedras preciosas y semipreciosas, azufre... y de las manos de los artesanos que las elaboran con métodos primitivos. Y son las poblaciones nómadas o seminómadas las que suelen llevar ese patrimonio cultural transformado en joyas muy complejas, ricas en colgantes y cadenillas, de dibujos geométricos, y apliques de piedras rojas, el color preferido por los nómadas por ser el símbolo directamente ligado a la sangre, a la fuerza vital...
Con la creación de Tan-tán, ha querido rescatar también el símbolo más antiguo: el collar. Ese círculo cerrado que siempre ha mantenido estrechas relaciones con la magia y con el poder. Ningún sacerdote o rey o poderoso hubo en la antiguedad que no lo llevara alrededor de su cuello, y aún hoy es uno de los motivos externos utilizado para aludir a la preeminencia social o política o religiosa.
Ella, con la habilidad para combinar las antiguas piezas de los orfebres, todas distintas y únicas, y las cuerdas y cordones de caucho y algodón, y jugando con los tamaños, los largos, los colores, las texturas, consigue acercarnos a una nueva concepción del diseño del adorno femenino... ancestral, mágico, distinguido, innovador.
Se llama Betsaida. La arquitectura es su proyecto de vida. La creatividad su estado natural. Sabe apreciar la belleza en la estética de las formas más sorprendentes...
Y cuando lea esto, sonreirá y me dirá: "te pierde la pasión de madre"...
(Contacto: tantancollares@gmail.com)
viernes, 21 de marzo de 2014
EL TIEMPO EN PRAGA
Voy a paso rápido para verlo todo, para no perderme la belleza que esconde el tiempo en Praga. La vida discurre lenta, quizá demasiado lenta para mi prisa. Voy con los ojos ávidos de desconocidos rostros de gente que se parece a la gente conocida, de nuevas piedras en viejas calles, de nuevas calles en ciudades viejas. Y miro, curiosa, un edificio aquí, una iglesia acá, un museo ahí, un palacio allá... Escucho a la vez varias conversaciones en idiomas diferentes sin entender nada más que la importancia que pueda tener lo que dicen apreciando la intensidad y la emoción de los que hablan... y casi comprendo.
Voy soñando la historia con la vista abierta, imaginando retazos del pasado, llenando la mirada de cosas contempladas por miles de ojos antes que los míos, poniendo los pies sobre adoquines centenarios, escuchando rumores de rancias refriegas y voces de mando, olfateando en el aire el leve resquicio de la vida diaria repleta de rutina antigua.
Voy a paso rápido para verlo todo sin perderme a mí misma. Voy pensando que mañana recordaré todo como si fuera un sueño y que mi hija será la encargada de dar fe de que no lo fue, que ella también estuvo allí, caminando a paso rápido conmigo, compartiendo observaciones, visitas, comidas y risas.
Y sin embargo... Praga se queda prendida en las nieblas del sueño de mi memoria con esa luz tenue que la viste de irrealidad. La miro con pena de irme, y siento su voz ligera como la música... "Respira"- me dice- "Respira. Siente. Vive. Sueña. Entiende. Escucha. Respira..."
Voy soñando la historia con la vista abierta, imaginando retazos del pasado, llenando la mirada de cosas contempladas por miles de ojos antes que los míos, poniendo los pies sobre adoquines centenarios, escuchando rumores de rancias refriegas y voces de mando, olfateando en el aire el leve resquicio de la vida diaria repleta de rutina antigua.
Voy a paso rápido para verlo todo sin perderme a mí misma. Voy pensando que mañana recordaré todo como si fuera un sueño y que mi hija será la encargada de dar fe de que no lo fue, que ella también estuvo allí, caminando a paso rápido conmigo, compartiendo observaciones, visitas, comidas y risas.
Y sin embargo... Praga se queda prendida en las nieblas del sueño de mi memoria con esa luz tenue que la viste de irrealidad. La miro con pena de irme, y siento su voz ligera como la música... "Respira"- me dice- "Respira. Siente. Vive. Sueña. Entiende. Escucha. Respira..."
lunes, 23 de diciembre de 2013
COSAS SENCILLAS
Mi casa parece estos días un campamento base. El sitio de llegada de las personas que más quiero en este mundo: mis hijas... Ese lugar de donde arrancan todas las operaciones que se realizan fuera. Un cáos de cosas atravesadas por cualquier lado, un no parar de un lado para otro, un tratar de aprovechar los momentos para ver a los amigos, para encontrarse con el resto de la familia, para comprar pequeños detalles, para recibirlos.
Días para disfrutar de las cosas sencillas: una fondue de quesos suizos, desayunos para tres, turnos para conducir el coche, cuidar a la gatita recién operada, sacar a pasear al perro, charlas en el sofá hasta las tantas, pedir vez para entrar en el baño...
Al final son estas pequeñas cosas las que hacen inolvidables estas fiestas, las que nos hacen dejar a un lado, siquiera momentáneamente, los problemas cotidianos, las insufribles noticias que nos llegan acerca de nuestros políticos, la falsedad de la publicidad que nos "venden" los medios de comunicación, lo engañoso e hipócrita que hemos hecho este mundo.
Cosas sencillas para dar a la Navidad un sentido más acertado, para brindar una oportunidad a lo realmente auténtico.
viernes, 1 de noviembre de 2013
LA SILLA DE CALVINO
La Catedral de Ginebra conserva casi escondida entre sus columnas la silla de Calvino, quizá el más grande teólogo protestante. Es una silla pequeña, casi frágil, de hermosa madera cubierta por el brillo de los siglos.
No cuesta imaginárselo allí sentado, sumido en sus reflexiones, armándose de la lógica para persuadir a sus interlocutores, irradiando autoridad, poniendo al descubierto toda su formación heredada del estudio del Derecho y las Humanidades, concentrado en su preocupación por renovar la relación entre Dios y los hombres, cambiando las ideas, las palabras... Se dice de él que era de estatura mediana, mirada penetrante, frente despejada, hombros cargados, y que su pelo tenía el color de las castañas. Que era alegre dentro de los muros de su casa, que tenía costumbres sencillas y que era tratado con respeto por sus amigos. Que no conocía el descanso, que nunca se sometió a ningún voto religioso, que no le preocupaban las riquezas y que enseguida se adivinaba su fuerte carácter.
Me paré a mirar largo tiempo la silla mientras pensaba que todos nuestros actos tienen consecuencias, y que a pesar del tiempo que ha pasado, algo ha quedado de este hombre en el espíritu de los suizos: esa tendencia a la rectitud, al gusto por la vida activa y por la aplicación al trabajo en beneficio de la utilidad pública. Y pensaba también que justo en Suiza, donde la ética de la Reforma tuvo tanta influencia y donde se forjó la lucha antipapista, las Catedrales se abren hoy día tanto al culto católico como protestante. Maneras diferentes de entender la relación con Dios y con los hombres, antaño enemistadas, profundamente separadas, comparten hoy las hermosas estructuras de piedra de sus Iglesias para celebrar sus vivencias de la Fe.
domingo, 27 de octubre de 2013
EN LAUSANNE
Hice multitud de fotografías, casi de forma convulsiva, como tratando de llevarme para siempre las emociones que empapaban mi alma a través de las imágenes, la historia de sus piedras, la belleza de los Alpes, el remanso del lago, el espíritu de todos aquellos que en algún momento la habitaron: Voltaire, Mozart, Lord Byron, Victor Hugo, Dickens...
lunes, 9 de septiembre de 2013
MANDILES EN EL TENDAL
El viento era cálido y se dejaba sentir en aireadas livianas que refrescaban la tarde y levantaban el polvo de la calle. Arriba, en lo alto, los blancos mandiles ondeaban como pacíficas banderas que llenaban el aire de susurros y aromas limpios de lavanda fresca. La vida cotidiana, el mundo y sus conflictos, ajenos a este desapercibido instante, discurrían sin reparar en los breves sonidos, en el aire libre, en los blancos mandiles del tendal.
sábado, 13 de julio de 2013
LA SIESTA
Estábamos en las primeras horas de la tarde, cercanas al mediodía, en las que el sol cae a plomo y los gestos se hacen pesados. Nos habíamos sentado a descansar en la escalinata de acceso a la Iglesia al reguardo del calor, guardando silencio y dejando que la mirada se pasease distraída de una cosa a otra sin detenerse excesivamente en ninguna de ellas.
Sin embargo aquel hombre, ya mayor, captó mi atención por la juventud que emanaban sus gestos, por la controlada vitalidad de sus movimientos. No estaba solo, le acompañaba su familia. El grupo ya estaba allí cuando llegamos, hablando y mirando el mapa, pero enseguida todos se fueron menos él. Posiblemente prefirió un momento de descanso mientras el resto continuaba con otras ocupaciones. Permaneció sentado largo tiempo, mirando la vida a su alrededor, quizá ensimismado en sus pensamientos, hasta que el sopor empezó a cerrarle los ojos. Buscó el reposo tratando de flexionar una pierna para apoyar en ella un brazo y sobre éste la cabeza. Pero, la relajación trajo consigo la pérdida del equilibrio, y decidió sabiamente colocar la pequeña mochila a modo de almohada, y echar la siesta.
No pude vencer la tentación de hacerme con ese instante de intimidad despreocupada, de hermoso abandono en el sueño, quizá porque le envidiaba, quizá porque en ese mismo momento también a mí el sopor me vencía y no fui capaz de dejar mi puesto de guardia del descanso ajeno.
Sin embargo aquel hombre, ya mayor, captó mi atención por la juventud que emanaban sus gestos, por la controlada vitalidad de sus movimientos. No estaba solo, le acompañaba su familia. El grupo ya estaba allí cuando llegamos, hablando y mirando el mapa, pero enseguida todos se fueron menos él. Posiblemente prefirió un momento de descanso mientras el resto continuaba con otras ocupaciones. Permaneció sentado largo tiempo, mirando la vida a su alrededor, quizá ensimismado en sus pensamientos, hasta que el sopor empezó a cerrarle los ojos. Buscó el reposo tratando de flexionar una pierna para apoyar en ella un brazo y sobre éste la cabeza. Pero, la relajación trajo consigo la pérdida del equilibrio, y decidió sabiamente colocar la pequeña mochila a modo de almohada, y echar la siesta.
No pude vencer la tentación de hacerme con ese instante de intimidad despreocupada, de hermoso abandono en el sueño, quizá porque le envidiaba, quizá porque en ese mismo momento también a mí el sopor me vencía y no fui capaz de dejar mi puesto de guardia del descanso ajeno.
martes, 2 de julio de 2013
VIAJERA EN VENECIA
Luego vino todo lo demás: sus fachadas desconchadas, sus paseos bordeando los canales, sus hermosos palacios, sus rincones más íntimos, sus puentes escalonados, sus plazas con pozos, sus museos, su teatro, su Basílica, sus minúsculos jardines, sus iglesias (tantas como las islas que la componen), sus góndolas negras y ligeras, su bullicio interminable, sus sonidos...
Me cautivó desde el primer momento. Quise comprender por qué los enamorados la eligen como destino considerándola el marco perfecto para cualquier historia de amor. Y no lo entendí del todo. Recordé lo que Tiziano Scarpa señalaba en su pequeña guía sobre Venecia y que venía a decir que todo es tan bello que se hace casi necesario que la persona que llevamos al lado lo sea en la misma medida para no quedar ensombrecida por el entorno.
Si, todo es bello, incluso en la decadencia que se percibe en sus edificios. Todo llama la atención y te hace quedar embelesado, invitándote a usar la imaginación para desplazarte en el tiempo y recobrar la ciudad que fue y, desde ahí, vivirla. Y así la anduve paseando de un lado para otro para descubrir sus barrios y percibir sus diferencias, tocando sus piedras, dejándome deslumbrar por los brillos del agua, deslizándome por sus canales, encaramándome sobre sus puentes, haciendo fotos tratando de que el gentío quedase a mi espalda para capturar momentos de soledad de la isla siempre habitada.
Y me llené hasta el alma del olor a jazmín que invadía sus rincones. Intenso. Dulce. Penetrante. Siempre presente en cada uno de los días de finales de primavera que allí pasé.
Venecia me acompañará siempre con esa facultad que tiene de eternizar el tiempo, con la increíble belleza de su madurez serena, profunda y misteriosamente perfumada.
lunes, 10 de junio de 2013
VENECIA
Esta noche iniciamos viaje a Venecia. Siempre he creído que había que conocerla antes de que las aguas acaben por tragársela o que se recurra a inventos varios para detener los avances del mar que acaben desfigurando su carácter original.
"Por esta cárcel pasó Casanova... y para llegar a la cárcel, los condenados pasaban por un puente, el llamado PUENTE DE LOS SUSPIROS (Ponte dei Suspiri). Se llama así porque se dice que cuando los condenados pasaban y veían por última vez las luces de Venecia... suspiraban..."
Ya os hablaré de los míos...
sábado, 22 de diciembre de 2012
viernes, 2 de noviembre de 2012
MAYFLOWER
Estoy leyendo un libro que trata sobre la historia de Nueva York. Quizá por esa razón, me he acordado del Mayflower, aquella legendaria embarcación que trajo desde Inglaterra los primeros colonos (o peregrinos) a los EEUU, y que fotografíe un frío y claro día del pasado mes de Abril. Ahora, anclada en el puerto de Plymouth, es obligada visita turística para todos aquellos que deseen un encuentro con la cercana historia del nacimiento del sueño americano.
Aquí os dejo la imagen de un navío que ha sido, y es, testigo del devenir de un país que, a día de hoy, concentra un poder por aquel entonces inimaginable... ¡Quien lo iba a decir!
viernes, 12 de octubre de 2012
SIN VIENTO
Nunca antes había tenido la oportunidad de acercarme a La Mancha para ver los molinos, esos famosos gigantes contra los que combatió Don Quijote. Toqué sus construcciones encaladas, entré en ellos, miré por los ventanucos que se abren a los diferentes vientos, comprendí su engranaje y eché de menos el tacto rugoso de la harina recién molida.
Hice la ruta del hidalgo para llenar la mirada con su espíritu y verle en cada trozo de tierra seca, en el rostro curtido de cada caminante, en el aroma de los pueblos, en las aspas quietas. Y, entonces, rememoré a García Lorca: "Sin ningún viento, ¡hazme caso! Gira, corazón; gira, corazón".
viernes, 5 de octubre de 2012
CORRIGIENDO
Una persona que sigue este blog, y a quien aprecio sin haber conocido, me envió un mensaje corrigiendo mi entrada anterior. Me decía, muy acertadamente, que no es tiempo para que los ánades tengan crías y que seguramente tomé por tal a una especie más pequeña. Y tiene razón. Eso, o que se trataba de una hembra joven (la que se deslizaba en el agua) y un macho. Sea como fuere, el error estaba ahí, y he creído conveniente hacer una nueva entrada para ponerlo de manifiesto.
Y es que anda una con el alma en primavera...
Y es que anda una con el alma en primavera...
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