QUIZÁ ESTE MOMENTO...

QUIZÁ ESTE MOMENTO...
La vida es un discurrir de momentos. Suelen sucederse sin que apenas reparemos en lo que nos están ofreciendo. Y, sin embargo, en algunas ocasiones, alguno de ellos, se hace presente y nos hace ser conscientes de nuestra propia existencia...

martes, 3 de abril de 2012

LLUEVE EN NUEVA YORK

La lluvia cae sobre Nueva York. Apenas unas minúsculas gotas de agua pulverizada que se posan sobre todas las cosas establecidas sobre la tierra. Los árboles de las calles están florecidos y hacen brillar sus tímidos colores recién estrenados bajo el agua que se empeña en lavarlos de forma continuada e insistente.
La gente, toda la gente, parece ir con prisa a  cualquier parte. Es la ciudad del movimiento. La que nunca duerme. La que no se para. La que siempre ofrece algo que hacer. La ciudad en la que casi todo sucede, en la que casi todo está permitido. La del anonimato más absoluto.
La lluvia cae sobre Nueva York lentamente, casi sin sentir, apenas sin molestar. 
Y allí, en una calle cualquiera, un hombre negro arranca notas al saxo para acompañar la presencia del agua, para impregnar de melancolía desgastada el ajetreado paso de las gentes, para ignorar, si quiera momentáneamente, el implacable anonimato del que se viste la ciudad.

miércoles, 28 de marzo de 2012

INICIO DE VIAJE

Llevo varios días nerviosa, alterada sin venir a cuento, con emociones contrariadas y en un estado de química orgánica de niveles elevados.
Y todo por un viaje a Boston que no ha dado más que rompederos de cabeza.
Será para que no me aburra... Será para que me mantenga alerta, con esa tensión necesaria y propia de los estados de ánimo que nos recuerdan que somos frágiles y que vivimos...
Sea como sea, y todo ya solucionado, mañana volaré hacia un destino del que deseo traerme la alegre felicidad de un tiempo compartido con mis hijas, y del que quiero regresar para reencontrarme con todo lo bueno que aquí dejo, en espera.

viernes, 23 de marzo de 2012

NIEVE Y FLORES

La nieve cubría el espacioso paisaje entre las montañas.
El día anterior había caído aguanieve y el frío, de nuevo, había hecho acto de presencia .
Pero ahora, entre la resplandeciente blancura del suelo alfombrado, destacaban dos pequeños árboles cuajados de pequeñas flores albas y rosas.
Es invierno en primavera.
Recordé a José Ramón que acaba de morirse de cáncer...
A María, que recuperará  su niña el día 2 de Abril...
A Moussa, que no podrá trabajar por no llegar a tiempo sus papeles...
A Feliciano, que un día dijo "basta" y me llama diciendo que está bien...
Nieve y flores.
Invierno y Primavera en un pequeño y desafiante espacio de convivencia...

jueves, 15 de marzo de 2012

TIEMPO DETENIDO

En las horas de quietud,
cuando el tiempo se hace cómplice y nos deja los minutos vacíos y abiertos,
mis manos buscan su rostro para recorrer los caminos trazados en la piel,
las pequeñas señales del paso de los años,
los rasgos que conforman su identidad,
la historia depositada en cada gesto.
Y le miro...
Calladamente...
Largamente...
En las horas de quietud,
cuando no me queda nada sino yo misma,
me detengo en él y voy explorando su mirada oscura y tranquila,
sorprendida del sentimiento que me embarga y que humedece mis ojos,
abandonándome a la certidumbre compartida de tanto amor...
Y entonces, lo consigo.
Entonces, solo entonces, detengo el tiempo.

jueves, 1 de marzo de 2012

NUESTRA DANZA

A veces el amor es tal, que es posible iniciar una danza con el leve movimiento de la mirada, con la suavidad de las manos lentas que juegan a entrelazarse, con el  silencio preñado de lágrimas, con la emoción que se filtra por todas las esquinas y en todos los detalles.
En ocasiones, nuestro interior se llena de certeza y la voluntad de amar impera cada día extendiendo cada instante hasta el infinito, ahí donde no se escucha mas que el sonido del otro, aquello que se percibe sin que se medie palabra, donde el  tiempo, atento a los matices, se desliza sin hacer ruido para iniciar la melodía de la complicidad: una declaración de amor que nunca cesa...
Son momentos en que la perplejidad  nos invade al comprobar que nuestra pequeña tierra conquistada, antes tan valiosa, se nos antoja extraña al vislumbrar que siendo todo igual todo ha cambiado. Que ni siquiera nosotros, en la madurez de la vida, somos los que creíamos ser. Que lo que sabiamos posible, porque lo veiamos y envidiábamos en otros, eso que nos parecía que nos era negado, se instala a nuestro lado un día cualquiera y nos regala pedacitos de serena felicidad en el mutuo descubrimiento.
Y la danza pegada a nuestra piel va acompasando nuestros pasos, haciendo de cada gesto una entrega y de cada rutina algo nuevo. Descubrimos, entonces, la belleza de la sencillez, la respiración propia en un nuevo aliento, la explicación y el sentido de todo el dolor que llevamos atado, la insospechada fuerza de cada pequeño acontecimiento, la inefable presencia  de quien se asoma por todos los rincones, el hallazgo de la paz.
A veces el amor es tal, que nuestros ojos tienen que aprender a mirar de nuevo, que nuestras manos se nos antojan torpes para expresar caricias repletas de ternura, que nos estorban las palabras porque no aciertan a pronunciar ese nuevo lenguaje percibido.
La vida parece detenerse y se queda suspendida en ese aire que nos envuelve estableciendo un dialogo de amor con nuestro movimiento...
Y danzamos.

martes, 28 de febrero de 2012

CAMBIO DE ESTACIÓN

Se va el invierno escurriéndose entre mis dedos, dejándome con la sensación de que no ha ocurrido, que no ha hecho sino asomarse apenas para desaparecer dejando tras de sí una pequeña estela de agua fina y húmedo olor a eucalipto.
Se va el invierno tras su visita breve.
Se va corriendo con sus grises a otra parte.
Se va posando bajo mis pies diminutas margaritas blancas.

martes, 21 de febrero de 2012

PEQUEÑO INTRUSO


Me lo dijo con la sencillez con la que se relata lo que uno ha realizado a lo largo del día.
Me lo dijo como si las cosas cotidianas adquiriesen de pronto dimensiones nuevas y encerrasen pequeños secretos compartidos.
Él nunca había desayunado con cacao. Jamás había formado parte este alimento de los productos que llenaban su despensa. Le era totalmente novedoso que aquel bote estuviese integrándose, por primera vez en cincuenta años,  en  su vida.
Se sintió perplejo y lo miró con curiosidad cuando al llegar a casa con la compra se dispuso a colocarlo  en los estantes de su cocina. Allí estaba aquel pequeño bote, de aspecto insignificante, observándole... un nuevo inquilino que había traspasado las fronteras de su fortaleza. Un pequeño intruso...
Le advirtió que no se olvidara de que aquella era su casa, sabiendo que  la respuesta burlona del bote de cacao sería simple y clara: en aquella casa ya mandaba alguien que le quería en ella.  
Me lo dijo así, como quien no quiere dar importancia a las cosas, para arrancarme sonrisas...

sábado, 11 de febrero de 2012

LOS ECOS

Hay instantes que se plasman en imágenes y que son ecos fieles de las emociones que tiñen la mirada que las capta. 
Ahí estaba el camino, adivinándose en la curva que la carretera trazaba hacia no sé sabe dónde, jugando con adivinanzas, retándome a comprender algo que se escapaba al control de mi entendimiento. El mar- todo el mar- tan azul, tan calmado, tan intenso y tan familiar como la certeza de que estaba en el lugar que tenía que estar a pesar de las nubes que presagiaban las lluvias del día siguiente. La hipnótica presencia  de las pequeñas casas con tejados rojos que, tozudamente, me cuestionaban un miedo infundado que estaba empezando a nacer...
Y quizá por todo ello -y a pesar también de todo ello- mis ojos se adentran en ese momento llenos de gratitud, sabedores del devenir de los acontecimientos, bañados de la paz conquistada tras la rendición, serenos como la alegría profunda. 

lunes, 6 de febrero de 2012

MI GEOGRAFÍA HUMANA


"Porque, a veces, las cosas cambian.
Ya sé que parece imposible, que es increíble pero, a veces, pasa".

(Almudena Grandes)