QUIZÁ ESTE MOMENTO...

QUIZÁ ESTE MOMENTO...
La vida es un discurrir de momentos. Suelen sucederse sin que apenas reparemos en lo que nos están ofreciendo. Y, sin embargo, en algunas ocasiones, alguno de ellos, se hace presente y nos hace ser conscientes de nuestra propia existencia...

jueves, 16 de octubre de 2014

EN BRUJAS

Llegamos a media mañana con la idea de quedarnos a comer. El aire olía a estiércol de caballo y a agua remansada. El día, aunque gris, tenía una calidez que hacía agradable la idea de dar un paseo en barca y perderse después por las viejas calles adoquinadas
Mientras esperaba en el embarcadero, oyendo a lo lejos el bullicio de la gente, me fijé en la antigua belleza de las casas y no pude menos que acordarme de aquella tormenta que en el año 1134 trajo la prosperidad a la pequeña ciudad de Brujas: la fuerza del agua fue tal, que consiguió abrir un canal natural dejando una vía abierta hacia el Mar del Norte trayendo consigo el comercio y con él el maravilloso esplendor de Flandes. Quise imaginar que tuvo que considerarse una desgracia el hecho de que en el siglo XVI todo ello se viniera abajo cuando las aguas del canal empezaron a solidificarse con la consecuente desaparición del puerto.  Y sin embargo fue ese suceso, esa decadencia,  lo que contribuyó a preservar el casco histórico de Brujas hasta el día de hoy sin que apenas haya sufrido una transformación.
Surcando el agua, pensando en todo ello, me sentí agradecida. Ahí estaba yo, embelasada viajera, contemplando la herencia de la historia. Ciertamente todo es relativo. Buena suerte, mala suerte... nunca se sabe.




No hay comentarios:

Publicar un comentario