QUIZÁ ESTE MOMENTO...

QUIZÁ ESTE MOMENTO...
La vida es un discurrir de momentos. Suelen sucederse sin que apenas reparemos en lo que nos están ofreciendo. Y, sin embargo, en algunas ocasiones, alguno de ellos, se hace presente y nos hace ser conscientes de nuestra propia existencia...

domingo, 20 de abril de 2014

EL DESPERTAR DE LA SEÑORITA PRIM (Natalia Sanmartin Fenollera)


Supongo que se nota que somos mujeres de una cierta edad, esa edad en la que ya no te convence cualquier cosa y nos gusta sacar punta a lo que sobre nosotras se transmite. Supongo que esto pesó a la hora de comentar este libro en nuestra tertulia literaria. Y no es que la postura unánime haya sido una devastadora crítica negativa, mentiría si así lo hiciese constar, pero sí nos hizo escudriñar atentamente el mensaje de su contenido... y no siempre el resultado fue favorable. A algunas de nosotras les gustó esa especie de mundo idealizado, utópico, que quiere resultar entrañable y atractivo, y donde las relaciones humanas parecen tan trascendentes. Pero para otras (entre las que me incluyo) el libro es merecedor de ciertas observaciones...
Pese a que su lectura es fácil y ágil, no tiene una buena narrativa, carece de poética y de fuerza, sus personajes están poco creados, poco perfilados en sus matices, en sus emociones, en sus más íntimos pensamientos; la idea de autoayuda dista mucho de llegar a la altura de Coelho y se queda en una floja pretensión donde la filosofía de vida se mete en la trama a puñetazos sin conseguir dar demasiada profundidad al mensaje.
Pero ¿qué mensaje?
¿La huida a un pueblo que acoge a personas que huyen de cosas? ¿Un mundo light donde parece que nunca pasa nada malo? ¿La añoranza de la "buena educación" y de la religiosidad? ¿Dónde se quedan los logros conseguidos por las mujeres a base de lucha y sufrimiento? ¿Un cierto retroceso mental que parece indicarnos que una persona no está completa si está sola? ¿Ciertos dejes de sociedad machista? ¿Qué se entiende por adaptación al otro?
Sin embargo, no todo ha sido negativo... La constante alusión a la importancia de la formación, de la cultura, el rescate de los clásicos como fuente de sabiduría, el sentido de pertenencia contrapuesto a la soledad social individualizada, el cuestionamiento sobre la educación y conocimientos que transmitimos a nuestros niños, el aprender a cerrar puertas para abrir otras, el tomarse tiempo para el propio conocimiento,... son pequeñas perlas que se desprenden y que también quisimos valorar en su justa medida.
Al final de nuestra tarde de intercambio de pareceres y charlas íntimas donde íbamos dejando pequeños retazos de nuestras propias vivencias, el libro pasó a otro plano dejando el camino abierto a nuestras inquietudes  de mujeres que saben bien que por muchas posibilidades que tengamos de escoger no siempre vamos a acertar, y que es maravilloso y liberador saber que no hay que ser perfectos. Ni muchísimo menos.



LARGA VIDA A GARCÍA MÁRQUEZ

"Quise dejar constancia poética del mundo de mi infancia, que transcurrió en un casa grande, muy triste, con una hermana que comía tierra y una abuela que adivinaba el porvenir, y numerosos parientes de nombres iguales que nunca hicieron mucha distinción entre la felicidad y la demencia".
(GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ)


Pese a que su novela "Cien años de soñedad" fue su obra más conocida y aclamada, él siempre se refirió a "El amor en los tiempos del cólera" como su obra preferida por ser la que más habla de la condición del ser humano, de nosotros como personas...:


"Se dejó llevar por la convicción de que los seres humanos no nacen para siempre el día que sus madres los alumbran, sino que la vida los obliga otra vez y muchas veces a parirse a si mismos"
"Otra cosa bien distinta habría sido la vida para ambos, de haber sabido a tiempo que era más difícil sortear las grandes catástrofes matrimoniales que las miserias minúsculas de cada día. Pero si algo habían aprendido juntos era que la sabiduría nos llega cuando no sirve para nada"
"De no ser lo que era en esencia, un cristiano a la antigua, tal vez hubiera estado de acuerdo...en que la vejez era un estado indecente que debía impedirse a tiempo"
"Era todavía demasiado joven para saber que la memoria del corazón eliminina los malos recuerdos y magnifica los buenos, y que gracias a ese artificio logramos sobrellevar el pasado"
"Los idiomas hay que saberlos cuando uno va a vender algo. Pero cuando uno va a comprar, todo el mundo le entiende como sea" 
"... y sólo entonces había comprendido que un hombre sabe cuando empieza a envejecer porque empieza a parecerse a su padre"
"...terminaría por saber que el mundo estaba lleno de viudas felices. Las había visto enloquecer de dolor ante el cadáver del esposo, suplicando que las enterraran vivas... pero a medida que se iban reconciliando con la realidad de su nuevo estado se las veía surgir de las cenizas con una vitalidad reverdecida..."
"Que se vayan a la mierda. Si alguna ventaja tenemos las viudas, es que no nos queda nadie que nos mande"
"En la soledad del palacio aprendió a conocerlo, se conocieron y descubrió con alborozo que los hijos no se quieren por ser hijos sino por la amistad de la crianza."
“Aprovecha ahora que eres joven para sufrir todo lo que puedas, que estas cosas no duran toda la vida” 
"Es la vida, más que la muerte, la que no tiene limites" 


domingo, 13 de abril de 2014

TAN-TÁN

Nunca pensé que le fuera a dar por ahí, que su faceta creativa, tan arquitectónicamente sustentada, se saliese de la ruta que tiene marcada para crear un espacio donde la imaginación, la tradición, la artesanía etnica y el trabajo de sus manos, se aplican en un apartado para nuevos diseños en la estetica de collares. 
La base de sus creaciones la componen, como a ella misma le gusta indicar, piezas antiguas restauradas procedentes de la orfebrería afgana. Y para mí ha sido un descubrimiento. La historia reciente de este país asiático, que ha constituido un cruce de caminos a lo largo de la historia para la India, Irán y Asia Central con todo lo que ello supone a nivel de repercusión cultural, nos ha hecho olvidar que por debajo de la guerra y del fundamentalismo religioso subyace, en palabras de Christian Bulleux, "un país donde los cascos de los caballos golpean el suelo de la tierra y donde los hombres y las mujeres que hoy sufren nos envían una oración en silencio para que podamos entender y comprender la complejidad extrema de su cultura". 

Estas piezas de metal antiguo nos hablan de la supervivencia de una civilización milenaria que también aporta su cuota de sabiduría para la paz y la fraternidad sobre la tierra. Piezas que hoy siguen saliendo de los yacimientos de barita, cromo, hierro, cobre, plomo, piedras preciosas y semipreciosas, azufre... y de las manos de los artesanos que las elaboran con métodos primitivos. Y son las poblaciones nómadas o seminómadas las que suelen llevar ese patrimonio cultural transformado en joyas muy complejas, ricas en colgantes y cadenillas, de dibujos geométricos, y apliques de piedras rojas, el color preferido por los nómadas por ser el símbolo directamente ligado a la sangre, a la fuerza vital...
Con la creación de Tan-tán, ha querido rescatar también el símbolo  más antiguo: el collar. Ese círculo cerrado que siempre ha mantenido estrechas relaciones con la magia y con el poder. Ningún sacerdote o rey o poderoso hubo en la antiguedad que no lo llevara alrededor de su cuello, y aún hoy es uno de los motivos externos utilizado para aludir a la preeminencia social o política o religiosa. 
Ella, con la habilidad para combinar las antiguas piezas de los orfebres, todas distintas y únicas,  y las cuerdas y cordones de caucho y algodón, y jugando con los tamaños, los largos, los colores, las texturas, consigue acercarnos  a una nueva concepción del diseño del adorno femenino... ancestral, mágico, distinguido, innovador. 
Se llama Betsaida. La arquitectura es su proyecto de vida. La creatividad su estado natural. Sabe apreciar la belleza  en la estética de las formas más sorprendentes... 


Y cuando lea esto, sonreirá y me dirá: "te pierde la pasión de madre"...

(Contacto: tantancollares@gmail.com)

martes, 1 de abril de 2014

LA VIDA SENCILLA


Llamar al pan y que aparezca 
sobre el mantel el pan de cada día; 
darle al sudor lo suyo y darle al sueño 
y al breve paraíso y al infierno 
y al cuerpo y al minuto lo que piden; 
reír como el mar ríe, el viento ríe, 
sin que la risa suene a vidrios rotos; 
beber y en la embriaguez asir la vida, 
bailar el baile sin perder el paso, 
tocar la mano de un desconocido 
en un día de piedra y agonía 
y que esa mano tenga la firmeza 
que no tuvo la mano del amigo; 
probar la soledad sin que el vinagre 
haga torcer mi boca, ni repita 
mis muecas el espejo, ni el silencio 
se erice con los dientes que rechinan: 
estas cuatro paredes ¿papel, yeso, 
alfombra rala y foco amarillento? 
no son aún el prometido infierno; 
que no me duela más aquel deseo, 
helado por el miedo, llaga fría, 
quemadura de labios no besados: 
el agua clara nunca se detiene 
y hay frutas que se caen de maduras; 
saber partir el pan y repartirlo, 
el pan de una verdad común a todos, 
verdad de pan que a todos nos sustenta, 
por cuya levadura soy un hombre, 
un semejante entre mis semejantes; 
pelear por la vida de los vivos, 
dar la vida a los vivos, a la vida, 
y enterrar a los muertos y olvidarlos 
como la tierra los olvida: en frutos... 
Y que a la hora de mi muerte logre 
morir como los hombres y me alcance 
el perdón y la vida perdurable 
del polvo, de los frutos y del polvo.

OCTAVIO PAZ


viernes, 21 de marzo de 2014

EL TIEMPO EN PRAGA

Voy a paso rápido para verlo todo, para no perderme la belleza que esconde el tiempo en Praga. La vida discurre lenta, quizá demasiado lenta para mi prisa. Voy con los ojos ávidos de desconocidos rostros de gente que se parece a la gente conocida, de nuevas piedras en viejas calles, de nuevas calles en ciudades viejas.  Y miro, curiosa, un edificio aquí, una iglesia acá, un museo ahí, un palacio allá... Escucho a la vez varias conversaciones en idiomas diferentes sin entender nada más que la importancia que pueda tener lo que dicen apreciando la intensidad y la emoción de los que hablan... y casi comprendo. 
Voy soñando la historia con la vista abierta, imaginando retazos del pasado, llenando la mirada de cosas contempladas por miles de ojos antes que los míos, poniendo los pies sobre adoquines centenarios, escuchando rumores de rancias refriegas y  voces de mando, olfateando en el aire el leve resquicio de la vida diaria repleta de rutina antigua.
Voy a paso rápido para verlo todo sin perderme a mí misma. Voy pensando que mañana recordaré todo como si fuera un sueño y que mi hija será la encargada de dar fe de que no lo fue, que ella también estuvo allí, caminando a paso rápido conmigo, compartiendo observaciones, visitas, comidas y risas. 
Y sin embargo... Praga se queda prendida en las nieblas del sueño de mi memoria con esa luz tenue que la viste de irrealidad. La miro con pena de irme, y siento su voz ligera como la música... "Respira"- me dice- "Respira. Siente. Vive. Sueña. Entiende. Escucha. Respira..."


domingo, 23 de febrero de 2014

LA NOVELA DE AJEDREZ (Stefan Zweig)

Inauguramos el año comentando esta pequeña novela en nuestra Tertulia. Se notó la ausencia de algunas de nosotras por aquello de las fechas navideñas y los compromisos sociales y familiares,  y celebramos la incorporación de nuevas mujeres amigas. Yo he tardado en sentarme a escribir sobre todo lo que dio de sí aquel encuentro sin saber muy bien por qué razón.  He necesitado tiempo para escribir sobre algo tan breve y al mismo tiempo tan denso en lo que comunica. Reconozco que afronté la lectura con un cierto hastío ante la temática del nazismo,... me parece que no dejamos de darle vueltas a algo que ocurrió, que nos llenó de horrores, que nos habló de lo peor del ser humano, de la locura metida en política, de la falta de respeto a la esencia del hombre, del mal en estado puro..., pero que ya pasó, que nos tiene que ayudar a no caer en los mismos errores y darnos la sabiduría para ver venir las cosas de lejos.
Con esta especie de "cansancio" comencé a leer  "La novela de ajedrez". Y me sorprendió.  Sin embargo... me sorprendió.
A su autor, Stefan Zweig, nacido en Viena dentro del seno de una familia judía acomodada, todo lo que significó el nazismo, la tremenda brutalidad de la Alemania de la Segunda Guerra Mundial, le dejó sin patria. Era un gran erudito y aficionado a coleccionar obras originales (como las partituras de Beethoven), y amigo de todos los intelectuales de la época. Sus ideas eran contrarias a todos los nacionalismos, lo que le constituyó en un gran europeista.  Nunca había sido particularmente religioso, si bien siempre hizo alarde de una mentalidad pacifista, pero se vio obligado a alejarse de su hogar cuando la ocupación nazi empezó a hacer estragos entre la población judía de su país.  Se fue a vivir a Gran Bretaña, luego a Estados Unidos, y finalmente a Brasil, donde se suicidó sumido en la desesperación ante el fracaso de la cultura europea y el temor a que Hitler ganase la guerra. 
La denuncia de toda aquella brutalidad la hizo en "La novela de ajedrez".
El libro nos narra el viaje en barco desde Nueva York a Buenos Aires de un campeón de ajedrez, Mirko Czentovic, hijo de un barquero eslavo a quien recoge el cura del pueblo cuando su padre fallece y que parece carecer de toda habilidad e inteligencia hasta que se le descubre un enorme talento para jugar al ajedrez. A partir de ahí Mirko se dedicará en cuerpo y alma  a este juego convirtiéndose en el Campeón Mundial, dando con él sentido a su vida y sabiéndose incapaz de desarrollar cualquier otro tipo de actividad intelectual.  Su historia parece que será la protagonista de la pequeña novela hasta que aparece el Señor B, un gran jugador desconocido que nos va contando su historia, la que será la realmente relevante, la que constituye la razón de ser de toda la trama: un pasado como prisionero de la Gestapo y víctima de la tortura más sutíl, aquella que atenta a la estabilidad y equilibrio psicológico del hombre a través de una estancia en una habitación de hotel sin nada al alcance de los ojos y las manos , sin objetos con que entretenerse, con el silencio más absoluto y sometido a inacabables interrogatorios. El Señor B inventará y articulará toda una serie de mecanismos para dar sentido a su existencia, y la descripción de todos esos pensamientos, de esos mecanismos a los que va recurriendo, de su encuentro con la novela que le va a enseñar a jugar al ajedrez, de la evolución de sus procesos mentales, hacen que la obra adquiera una calidad extraordinaria. La confrontación entre los dos hombres en una partida a bordo del barco que les lleva a Buenos Aires es el culmen de este desarrollo. Dos hombres bien contrarios. Ambos con unas particulares características intelectuales que les hacen "distintos", cuyas personalidades casi patológicas parecen rayar en el asperger en el caso de Mirko y en el enfermo mental obsesivo en el caso del Señor B. 
La lectura atrapa aunque desconozcas el juego porque lo trasciende. No se trata solo de jugar una partida, se trata de ganarla para sobrevivir. Nos deja ver la tremenda huella que deja la tortura mental, más persistente que la física, y con más posibilidad de que surja en el momento más insospechado, de que nos deje su marca grabada y nos incapacite.
Fue la última novela de Stefan Zweig. También él, superviviente de aquel momento histórico y dañado en lo más hondo de su existencia, tuvo su particular partida de ajedrez contra sus propios valores y temores. Y acabó perdiéndola. 


domingo, 26 de enero de 2014

¿TE ATREVES?

LA MENTE ES MARAVILLOSA...




TODO CAMBIA

Cambia lo superficial,
cambia también lo profundo,
cambia el modo de pensar,
cambia todo en este mundo.
Cambia el clima con los años,
cambia el pastor su rebaño,
y así como todo cambia
que yo cambie no es extraño.
Cambia el mas fino brillante
de mano en mano su brillo,
cambia el nido el pajarillo,
cambia el sentir un amante.
Cambia el rumbo el caminante
aunque esto le cause daño,
y así como todo cambia
que yo cambie no extraño.
Cambia el sol en su carrera
cuando la noche subsiste,
cambia la planta y se viste
de verde en la primavera.
Cambia el pelaje la fiera,
cambia el cabello el anciano,
y así como todo cambia
que yo cambie no es extraño.
Pero no cambia mi amor
por mas lejos que me encuentre,
ni el recuerdo ni el dolor
de mi pueblo y de mi gente.
Lo que cambió ayer
tendrá que cambiar mañana
así como cambio yo
en esta tierra lejana.
Cambia todo cambia...

(Mercedes Sosa)